31/5/2010

Galletas de Bob Esponja

   
Estas galletas las he preparado para el séptimo cumpleaños de mi hijo, que es el fan número 1 (según sus palabras y desbancando al pirata) de Bob Esponja. Para hacer la forma de las galletas imprimí los modelos en papel y los recorté en cartulina.



Preparé una invitación para cada uno de sus compañeros del cole, en total 22. La mayoría de Bob Esponja y alguna de Patricio. Y además preparamos otro de recuerdo para la profesora con Bob Esponja, Patricio y Gary.


Me dieron muuucho trabajo por la dificultad de hacer tantos detalles en galletas de ese tamaño (5,5 x 7 cm Bob Espoja), y además hice mucha cantidad y muchos modelos. Pero creo que a los niños les van a encantar.

Al principio probé a dibujarle dientes a Gary pero quedaba un poco satánico... así que, teniendo en cuenta que era para niños, decidí obviarlos. Espero que no los echen en falta, porque Daniel no paró hasta que le dibujé las pestañitas a Bob (que no aparecen en el dibujo que tomé como referencia) y no sé si me habrá perdonado que no le hiciera la chimenea a la piña...




El delineado verde de Bob Esponja lo hice con una boquilla del nº 2 y el delineado negro con una del nº1. Si tuviera que repetirlas (espero que  no... fueron demasiadas horas) haría el delineado negro de la camisa y los pantalones de Bob después de haber dado el blanco y el marrón (esperando bastantes horas para evitar que destiñan entre sí) o directamente no lo daría (para mi gusto tienen un aspecto más "limpio" sin él).


Como quería que los ojos se tocaran pero sin fundirse (que es lo que sucede cuando se junta la glasa), lo que hice fue pintarles primero a todos un ojo y, al cabo de un momento cuando ya se había secado un poco, les pinté el segundo. La forma de hacerlos para que queden con volumen es poniendo la boquilla vertical sobre la galleta y apretando la manga hasta obtener el tamaño deseado. Así lo hice después con el azul y acabé con unos Bobs de ojitos... bueno... "saltones" sería poco decir, por lo que esperé a que estuvieran bien secos (húmedos podrían haber pringado las caras) para realizarles una intervención urgente de córnea y sustituyéndolos por unos círculos azules que delineé y rellené (poco, para que no tomara volumen) con boquilla nº 2. Después comprendí que habría quedado mucho mejor si hubiera puesto el azul sobre el blanco cuando este estaba aún húmedo, porque se habría fundido dentro del blanco quedando liso y uniforme.


















Glaseado real de Sweetopia

   
Ingredientes:

170 g de agua tibia
20 g de polvo de merengue
1 cucharadita de cremor tártaro
1 kg de azúcar glas tamizado
Colorantes alimentarios al gusto







Si el polvo de merengue no lo llevara, añadir 1 cucharadita de extracto de vainilla.
Poner el agua y el polvo de merengue en el bol. Mezclarlo con unas varillas a mano hasta que esté espumoso y denso, unos 30 segundos.
Añadir el cremor tártaro y mezclar 30 segundos más.
Poner todo el azúcar glas de una vez y colocar el cuenco en el robot de cocina (en mi caso, Kitchen Aid)
Con las palas planas a la velocidad más baja (en mi caso la 1), mezclar lentamente durante 10 minutos. El glaseado se volverá espeso y cremoso.
Sumergir un cuchillo a través de la superficie del glaseado: deberá quedarse liso al contar entre 5 y 10 segundos. Si tarda menos, batir más tiempo o añadir más azúcar glas. Si tarda más, añadir un poco de agua.
Si va a estar un rato al aire, cubrir el cuenco con un paño húmedo para evitar que se seque.
Teñirlo con colorantes alimentarios o licuar el glaseado con pequeñas cantidades de agua tibia.

Trucos / consejos / comentarios:

Esta receta es de la genial web de Sweetopia.

Polvo de merengue

   
La marca más habitual es Wilton, pero no es el mejor ni mucho menos y encima es cara. La que yo utilizo es la de la marca CK, es buenísima y barata, pero tiene una pega: no la venden en España.

El polvo de merengue es básicamente albúmina (clara de huevo desecada) pero contiene también fécula de maíz, azúcar, goma arábica, sulfato de aluminio de sodio, ácido cítrico, cremor tártaro, sílice (para evitar grumos) y vainilla.

Cuando no tengo polvo de merengue de marca CK, lo que hago es usar esta albúmina de marca Funcakes (la venden como "claras de huevo deshidratadas"). Como la albúmina (a diferencia del polvo de merengue) hay que prehidratarla durante 3-4 horas para que no forme grumos, lo que hago es mezclarla en seco con icing sugar (una parte de albúmina por dos partes de icing sugar) antes de incorporarlo al agua. De esta manera no se formarán grumos. Ese icing sugar lo resto de la cantidad que incorporo luego al glaseado.

27/5/2010

Galletas bautizo

   
Estas galletas las he preparado para el bautizo de mis sobrinos más pequeños: James y Erica.



Los puntos (polka dot) que sobresalen los hice con glasa de delineado una vez se había secado la glasa de relleno del fondo. Los que no sobresalen sino los dibujé con glasa de relleno sobre el fondo sin secar.

Lo siguiente es embolsarlas y poner sobre la bolsa de celofán una cartulina que he diseñado con Word y Paint (a ver si empiezo a utilizar un programa más sofisticado...). Me gustaban tanto las fotos que les han hecho mis hermanas (son primitos que se llevan sólo dos días de diferencia) que al final he optado por hacer cuatro modelos diferentes, cada uno de ellos en las tres medidas de bolsitas que voy a utilizar. ¿A que son unos bebés preciosos?


Espero que les gusten a los invitados, de aspecto y de sabor, porque han quedado riquísimas.


Resultado final:


24/5/2010

Crema quemada

  
Ingredientes:

1 vaina de vainilla, abierta por la mitad a lo largo
250 ml de nata líquida
4 yemas de huevo
100 g de azúcar
4 cucharadas de azúcar demerara








Precalentar el horno a 160 º C con el recipiente y agua en los que pondremos los cuencos al baño maría, para que se caliente también. El agua debe de cubrir hasta la mitad de la altura de los cuencos.
Poner en una cacerola de fondo grueso la nata con la vainilla y calentar a fuego lento removiendo hasta que la nata empiece a hervir. Retirar la vaina de vainilla, rallar sus granos sobre la nata y colarla.
Batir suavemente (vel. 3 de Kitchen Aid, y de Thermomix con mariposa) las yemas de huevo y el azúcar hasta que espese y adquiera un tono pálido. Incorporar gradualmente la nata, batiendo con suavidad (vel. 2).
Verter la mezcla en recipientes individuales resistentes al calor. Colocarlos en el recipiente que pusimos en el horno, en la parte baja (posición 4 de 5) y cubrir con papel albal. Hornear al baño María 45 minutos.
Sacar la crema del horno y dejarla enfriar. Una vez fría, refrigerarla al menos 3 horas. Cuando esté lista para servir, cubrir cada una de las cremas con una capa de azúcar demerara y quemar con un soplete de cocina o bien colocarlas en el grill, precalentando a la máxima temperatura durante unos 4 minutos (tiene que hervir un rato el caramelo) hasta que el azúcar caramelice (vigilar atentamente).

Trucos / consejos / comentarios:

Con esta cantidad he tenido para llenar 5 cuencos resistentes al calor de IKEA. Es mejor llenarlos bastantes, porque durante el horneado baja el volumen.

Esta crema queda increíblemente rica, con una textura suave y en su punto de espesor, perfecta.

Está aún mejor de un día para otro.

Un día mi marido tenía antojo de esta crema (está de muerte...) y al ponerse a prepararla vio que no había nata suficiente, por lo que sustituyó lo que faltaba por leche entera. Al hervir la leche debió de rebajarse más de lo que lo hace la nata, porque dio sólo para llenar 4 cuencos en lugar de 5. Y el resultado era más consistente y más jugoso, casi recordaba al tocino de cielo. También buenísima, no sabría decir cómo la prefiero...

Merengues italianos de colores

    
Ingredientes:

4 claras
½ cucharadita de cremor tártaro
200 g azúcar glas
70 g agua
3 cucharaditas de esencia
Colorantes (en gel o en pasta)







Precalentar el horno a 150 ºC. Mezclar las claras con el cremor batiendo un poco. Empezar a montar las claras con la Kitchen Aid subiendo progresivamente a velocidad progresiva 8. Calentar a fuego máximo el agua con el azúcar glas, removiendo al principio para que se disuelva bien, hasta 117 ºC (controlarlo con un termómetro de cocina). Verter en un hilo sobre el merengue, sin dejar de batir a la misma velocidad. Batir hasta que el merengue forme picos duros (unos 6-8  minutos más). Separar en cuencos y mezclar con las esencias y colorantes. Poner en la manga pastelera con la boquilla 1M de Wilton y distribuir en los papeles de magdalena haciendo círculos y terminando hacia arriba. Hornear en la parte baja del horno (posición 4 de 5) con una bandeja encima (en la parte media del horno) para evitar que se tuesten, durante 25-30 minutos (que no lleguen a tostarse).


Trucos / consejos / comentarios:
 
Me encanta el merengue, por lo que he tratado en numerosas ocasiones de hacerlo (no sólo italiano, sino de diferentes tipos) tanto con Thermomix y como con un robot de cocina de Bifinett, sin demasiado éxito. Probé añadiendo cremor tártaro, limón, sal, a diferentes velocidades, batiendo más y menos tiempo, con distintas temperaturas y tiempos de horneado... pero nada. Sin embargo este primer intento con la Kitchen Aid ha sido increíble... tuve que besarla al terminar. El problema por tanto no era de la receta ni de mi ejecución, sino del aparato con el que montaba las claras, que es lo básico para el merengue. No se aprecia bien en la foto (mi cámara no es demasiado buena...), pero la cuchara está en vertical con el merengue totalmente firme sobre ella.
 
 
Un truco para rellenar las mangas: ponerla (con la el extremo ya cortado y la boquilla metida) en un vaso de batidora, como se ve (no demasiado bien...) en la foto :
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   



Tenía ganas de hacer estos merengues desde hacía mucho y aproveché que hice una crema catalana (deliciosa...) para emplear las claras sobrantes en esto. Me gustan incluso más que los que vi allí, a mi marido le parecen demasiado coloridos pero a mí me parecen perfectos, era justo lo que quería. Además conseguí, poniendo la bandeja de encima al hornear, que quedaran hechos (aunque no lo parezca estaban duros en la superficie - y tiernos por el centro, como me gustan - ) pero no tostados, por lo que mantienen el color perfecto.

Prefiero no espolvorearlos por encima con azúcar (ni normal ni glas) porque empeora su aspecto y para mi gusto no mejora su textura.

Con estas cantidades y utilizando papel de magdalenas salen entre 10 y 12 unidades (a mí me salieron 12, pero 3 de ellos algo chiquitines).

Han sido todo un éxito. Los rosas tenían esencia de fresa, los amarillos de limón y los azules de almendra. Estoy deseando tener esencia de plátano para probarla con esta receta y también quiero probarlos con café, mmh...

19/5/2010

Miel de caña o melaza


Se utiliza por ejemplo para hacer galletas de jengibre y es lo que le da esa textura especial, ligeramente parecida al chiche, y también la responsable de que se reblandezcan con tanta facilidad si están fuera de una caja de lata.

Donde más fácil resulta encontrarla es en los herbolarios. Yo compro esta, que cuesta 3,30 €:

11/5/2010

Jarabe de arce

    
Está absolutamente delicioso con las tortitas y con los gofres esponjosos.

El más típico es el de Joe Maple, que tienen en Carrefour por 4,99 € el bote de 250 g. Pero hay otras marcas igual de buenas: lo importante es comprobar en los ingredientes que está compuesto única y exclusivamente de jarabe de arce, puesto que hay algunos artificiales más económicos pero mucho peores tanto nutricionalmente como en sabor.

Resumo de la Wikipedia:

El verdadero jarabe de arce proviene de Canadá y del norte de los Estados Unidos. Debido a su importancia económica, el arce es un emblema de Canadá, y su hoja está representada en la bandera canadiense.

En Norteamérica, el jarabe de arce y sus imitaciones artificiales son los aderezos preferidos para crepes, gofres y tostadas francesas.

Para fabricar el jarabe se realizan perforaciones en los troncos de los arces y se insertan unos tubos llamados spiles. Éstos hacen que la savia gotee y quede contenida en baldes o en tuberías plásticas. La savia es inmediatamente trasladada mediante una válvula desde el recipiente contenedor hasta una cacerola de acero inoxidable, donde se la cocina hasta que se forma el jarabe dulce. El jarabe fluye por los deflectores de la cacerola volviéndose gradualmente más espeso, y es automáticamente extraído cuando tiene el espesor adecuado. Durante el proceso de reducción se agrega una pequeña porción de grasa (normalmente manteca) para que la savia no haga tanta espuma al hervir. El proceso es lento, porque la mayor parte del agua tiene que hervir para que se logre la consistencia deseada.

Se requieren aproximadamente 40 litros de savia para hacer 1 litro de jarabe de arce, y un arce maduro produce alrededor de esa cantidad durante las 4-6 semanas que dura la temporada de producción, si bien esto varía de acuerdo al árbol y al clima. Generalmente los árboles no son utilizados para la extracción de savia hasta que tienen un diámetro de 25 centímetros en su parte media — en Nueva Inglaterra esto significa que el árbol debe tener por lo menos 40 años.

Tradicionalmente se utilizaba madera como combustible para la cocción, pero actualmente se emplea gas natural o en garrafas para tener mejor control del fuego. El exceso de calor puede dañar al jarabe, y una cacerola hirviendo en seco puede llegar a explotar.

La mayoría de los jarabes con sabor a arce vendidos actualmente en el mercado estadounidense son jarabes de imitación, y usualmente tienen una pequeña porción de jarabe auténtico (con fines publicitarios) o son completamente artificiales. Además, son más económicos y en la mayoría de los casos son mucho más espesos que el jarabe de arce real.

Crepes

     
Ingredientes:

125 g de harina
250 g de leche 1 huevo
1 cucharadita de aceite
2 pizcas de sal
Mantequilla para la sartén
El acompañamiento que prefieras

Mezclar todos los ingredientes excepto la mantequilla y batir un rato. Dejar reposar la masa un mínimo de media hora antes de utilizarla.
Untar una sartén grande con media cucharadita de mantequilla y ponerla al fuego (6,5 de la vitro sobre un máximo de 9); cuando esté caliente, verter la masa hasta cubrir el fondo. Mover la sartén para que la mezcla no se pegue y, cuando se haya dorado ligeramente por un lado, darle la vuelta.
Cuando la crepe esté dorada por ambos lados, sin retirar de la sartén, colocar el relleno (dulce o salado). Enrollar la crepe con la ayuda de un tenedor y dejarla unos instantes más en la sartén, para que se funda el relleno.



Trucos / consejos / comentarios:

Están riquísimas tanto con dulce (chocolate, mantequilla y azúcar, mermelada...) como con salado (jamón york y queso, tortilla francesa, ensalada...).

Gingerbreadmen: hombrecitos de jengibre


    
Ingredientes:

500 g de harina normal
½ cucharadita de bicarbonato
¼ cucharadita de sal
1 cucharadita de canela molida
2 cucharaditas jengibre
¼ cucharadita de clavos molidos
225 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de azúcar moreno
1 huevo grande
180 g de melaza (miel de caña)








Mezclar bien la harina, el bicarbonato, la sal y las especias hasta que quede homogéneo. En otro cuenco grande mezclar la mantequilla y el azúcar con el robot de cocina a velocidad media durante unos 3 minutos. Raspar las paredes para que se mezclen bien. Añadir el huevo y la melaza. Batir a velocidad media hasta que esté suave. Volver a raspar las paredes y añadir la harina a la masa de una sola vez. Mezclar a velocidad baja y sólo hasta que esté mezclado. Separar la masa en dos partes, extender entre dos papeles de hornear y con ayuda de un rodillo dejarlo de un grosor de 6 mm. y poner (con los papeles de hornear) una sobre otra en una bandeja de horno de forma que queden bien planas. Refrigerar al menos dos horas (y máximo dos días).
Precalentar el horno a 160 ºC. Cortar con las formas deseadas, ponerlas en la bandeja con papel de hornear y hornear durante unos 15 minutos, dependiendo del tamaño de las galletas. Al sacar del horno, esperar un momento a que se endurezcan un poco y pasarlas de la bandeja a la rejilla de enfriar y dejar que se enfríen completamente antes de decorar. 

Trucos / consejos / comentarios:

Esta receta es de la web de Karen's Cookies. Es fantástica, hacía tiempo que buscaba una receta como esta para los hombrecitos de jengibre: fácil de manejar, que mantuviera bien la forma y que estuvieran ricas. He pasado las cantidades a gramos, he aumentado el tiempo de reposo en la nevera para manejar mejor la masa (aunque se trabaja bastante bien) y he incluído los 15 minutos adicionales tras cortar los hombrecitos para asegurarme de que mantengan perfecta la forma durante el horneado.

Con estas cantidades me salieron 23 hombrecitos de 12 cm de alto. Aunque uno de ellos falleció decapitado tras precipitarse accidentalmente de la bandeja del horno (si se que van como locos...). Con un poco de cantidad restante hice dos galletitas pequeñas redondas.

Además necesitarás glaseado para decorarlas. En esta ocasión en lugar de esencia de vainilla y mantequilla, le puse unas gotitas del minúsculo botecito de aceite de canela que compré en Karen's Cookies ¡ahora entiendo por qué es minúsculo! realmente habría bastado con una sola gota, es fortísimo, y sabe a canela auténtica: un poco picante; me ha encantado.

Conviene espesar un poco el glaseado, añadiéndole azúcar glas, para todo excepto superficies más grandes que queremos que queden lisas como los bañadores o la decoración de las casitas (menos las líneas rojas de estas, que también tendrían que hacerse con glaseado espeso).

Tras decorarlas con el glaseado las dejé sin tapar hasta el día siguiente. Y se han reblandecido un poco, de manera que pueden "perder la cabeza" literalmente si se las coge con poco cuidado. Para evitar esto, la próxima vez las guardaré en una caja de lata en cuanto se seque el glaseado, al cabo de 2 ó 3 horas.
Como sólo tengo clavo en grano, lo molí en un cuenco de estos caseros de madera y quedó perfecto.

Jengi (de Shreck), mi muso, aquí con los diferentes "atrezzos" con los que aparece en los extras del dvd... me encanta el travestido de Caperucita:





10/5/2010

Azúcar perlado

   
Ingredientes:

70 g glaseado:
1 clara de huevo
Azúcar

Almíbar:
700 g azúcar
230 g agua

Un poco de azúcar glas




Glaseado: Empezar a montar la clara (con Thermomix, velocidad 3,5 con mariposa). Cuando salga espuma añadir algo de azúcar mientras seguimos batiendo. Cuando la mezcla esté esponjada añadirle un poco más de azúcar y volver a batir hasta que la glasa quede blanca y consistente.

Almíbar: Poner en un cazo el azúcar y el agua. La mezcla debe ocupar aproximadamente una tercera parte del recipiente. Mezclar removiendo con una espumadera. Cocer hasta que alcance 126 º C (punto de bola fuerte).

Retirar del fuego y añadir la glasa. Remover con una espátula o cuchara de madera sin dejar de girar siempre en la misma dirección sin parar. Al poco de remover el jarabe subirá en espuma blanca y fuerte; sin dejar de remover la espuma bajará. Seguimos removiendo y volverá a subir. En esta segunda subida dejar de remover y volcar despacio y a la mínima altura sobre un papel de hornear espolvoreado con azúcar glas (muy poco). En seguida se pondrá duro, como el carbón de Reyes pero en blanco.. Hay que romperlo a trozos y ponerlos sobre una rejilla hasta que se enfríen del todo para que pierdan la humedad.. Una ver frío lo troceamos bien hasta que quede como veis en la foto.

Trucos / consejos / comentarios:

Cuando quise hacer gofres "auténticos" con mi gofrera de Lidl, me encontré con que no había forma de conseguir azúcar perlado... finalmente lo localicé en "El Dúo Harinero" pero ¡en sacos de 40 kg! Definitivamente, demasiado incluso para mí.

Por suerte localicé esta receta de Kayfu en Mundorecetas y, pese a que yo no diferencié la primera y segunda subida de las que habla, lo cierto es que me quedó perfecta. En alguna ocasión quiero hacerla con colorante, para tomarla sola como el carbón dulce (¡me encanta!), en el color que me apetezca.

Es mucho más sencillo y rápido de hacer de lo que puede parecer a primera vista, y sale cantidad suficiente como para no tener que preocuparse de repetirlo en una buena temporada. Lo que sí que necesitarás en un termómetro de azúcar, que puedes encontrar en IKEA por 6,99 € y que resulta muy útil para todo tipo de recetas.

Brownie esponjoso de Wilton

   
Ingredientes:

225 g de harina
¾ cucharadita de levadura en polvo
¼ cucharadita de sal
125 g de chocolate negro (70%) troceado
170 g de mantequilla a temperatura ambiente
300 g de azúcar
3 huevos
2 cucharaditas de esencia de vainilla




Precalentar el horno a 175 º.
En un cuenco pequeño, mezclar la harina, la levadura y la sal, y tamizar. En un cuenco pequeño derretir el chocolate en el microondas. Dejar que se enfríe ligeramente.
En un cuenco grande, batir la mantequilla y el azúcar con un robot de cocina hasta que esté ligero y esponjoso (con Thermomix 2 minutos a velocidad 3 con mariposa). Añadir los huevos, la vainilla y el chocolate fundido; mezclar bien. Añadir la mezcla de harina a mano; mezclarla sólo hasta que quede uniforme. Ponerlo en el molde preparado.
Hornear en un molde previamente engrasado durante 30-35 minutos o hasta que al pinchar un palillo este salga limpio. Dejar que se enfríe completamente en una rejilla antes de cortar.


Trucos / consejos / comentarios:
 
Muchas de las ideas de las decoraciones las tomé de la revista "Brownie Fun" de Wilton. Aunque lo rosa de la flor no está hecho con icing (como indican en la revista) sino con pasta de azúcar ¡y me encanta cómo quedó! La  próxima vez le pondré además un palo de polo. Tanto esta como los corazones y el círculo los saqué con cortapastas de parte de la masa que puse en un molde pequeño, redondo.
 

Para los "pops" (los brownies pequeños en forma de tapón) utilicé el molde de Wilton ref. 2105-4925 (Brownie pops silicone mold).


Me ha encantado el resultado con el molde. Si lo vais a utilizar conviene ponerle algo de margarina o mantequilla, sobre todo por el fondo, ya que en los primeros no lo hice y al desmoldarlos se "desconcharon" un poco. Y rellenadlos con ayuda de una manga pastelera, sólo hasta 2/3 de la altura de los pops porque durante el horneado crecerán. Hay que hornearlos 15 minutos, ponerles los palitos (para ello prefiero sacar la bandeja del horno, para poder dejar la puerta cerrada mientras tanto y que este no pierda temperatura) y volver a hornear otros 15 minutos, en la parte media-inferior del horno (la 4ª de las 5 alturas que tiene mi horno).
 
El baño de chocolate lo hice con la cobertura de Pierre Hermé, pero para pastelillos que sean para comer con la mano o para los pops no es la más acertada, porque no endurece del todo y pringa un poco. La próxima vez los bañaré con chocolate fundido al baño María con un poquitín de mantequilla.
 

7/5/2010

Cremor tártaro

     
Ayuda a que las claras no bajen tras haberlas montado. Se utiliza para el merengue y para el glaseado.


Lo venden en botes pequeños (foto inferior, 140 g por 4,80 €) en tiendas especializadas, pero yo el mío (foto superior) lo conseguí a mucho mejor precio en la farmacia, tras jurarle a la farmacéutica que no lo utilizaría para envenenar a nadie y que lo usaría en pequeñas cantidades (si se abusa, puede causar diarrea).



Para el merengue se utiliza tan sólo media cucharadita por 4 claras de huevo, que yo incorporo poco a poco mezclado junto con el azúcar glas. Una proporción mayor daría mal sabor al merengue y podría tener efectos laxantes.

Helado de chocolate a la naranja


Ingredientes:

400 g de leche
170 g de azúcar
Ralladura de una naranja
90 g de cacao en polvo
Una pizca de sal
25 g de Maizena
200 g de nata
200 g de chocolate de postres
53 g de glucosa

 


Poner en un cazo la leche reservando un poco para disolver la Maizena. Añadir a la leche el azúcar, la ralladura de naranja, el cacao en polvo y una pizca de sal y calentar a fuego medio. Cuando la leche rompa a hervir, retirar el cazo del fuego y añadir la leche en la que se ha disuelto la Maizena. Cocer a continuación a fuego lento hasta que espese.
Calentar en otro cazo la nata lo suficiente como para fundir el chocolate de postres. Por último mezclar ambas preparaciones, añadir la glucosa, remover hasta su total disolución y, cuando la mezcla esté tibia, pasarla a la heladera.



Trucos / consejos / comentarios:
 
La receta original es de la fantástica web de Gastronomía&Cía, pero le he añadido ralladura de naranja, porque me encanta la mezcla de estos dos sabores, y la glucosa, porque es recomendable para mejorar la textura de los helados. Si no tienes glucosa, puedes sustituírla por 40 g adicionales de azúcar.
 
Siempre que utilices ralladura de naranja en una receta, evita llegar a la parte blanca porque amarga.
 
Está increíble, con una textura suave y perfecta y un sabor ¡delicioso! Dan ganas de comérselo incluso antes de congelarlo.

Biberones para glaseados

        
Se suelen utilizar cuando vas a bañar superficies con glaseado, normalmente rellenando lo que previamente has delineado con una manga. Como veis los pongo boca abajo (con el tapón puesto siempre), con ayuda de vasos, para que el glaseado esté siempre listo para salir (las mangas están cubiertas de un paño húmedo para que no se seque el glaseado atascando la boquilla):


Los grandes pueden encontrarse, muy parecidos, en los "chinos" o en tiendas especializadas. Los finitos (para rellenar partes pequeñas o para "wet on wet") pueden comprarse de dos en dos en tiendas especializadas.