30/4/2010

Azúcares y otros edulcorantes


Es tremenda la variedad de azúcares que tienen los ingleses... yo me hacía un lío cada vez que quería hacer una receta de un libro inglés. Pero afortunadamente con el tiempo, la perserverancia y sobre todo ¡la apertura de Iceland en Vera! he ido localizando casi todos. Aquí están algunos (ordenados al azar) más el golden syrup y la stevia:


1.- Icing sugar / azúcar icing: Es aún más fino que el azúcar glas y tiene antiapelmazante en lugar de almidón. Es el que conviene utilizar para el glaseado de las galletas (si usamos azúcar glas se obstruyen las boquillas pequeñas) y para las coberturas tipo buttercream (para no notar el grumo del azúcar, cosa que sucede con el azúcar glas).


Lo venden por ejemplo en el súpermercado inglés Iceland que hay en algunas zonas costeras, en Aldi y en las mismas tiendas (online o físicas) donde venden fondant, colorantes alimentarios, etc. El de Tate Lyle lo hay en paquetes de 1 kg y de 500 gr:

Yo lo compro en sacos de 15 kg en González y González (lo llaman azúcar "lustre") y me sale mucho más barato.

2.- Stevia: Es totalmente natural, sin apenas contenido calórico y no es perjudicial para la salud, por ejemplo no afecta a los niveles de azúcar en sangre, su índice glucémico es 0, no tiene ninguna caloría y pueden tomarla incluso niños de pocos meses. Tiene un sabor que me recuerda al regaliz.

3.- Dark brown sugar / azúcar suave moreno oscuro: La diferencia entre el light brown sugar (marrón claro) y el dark brown sugar (marrón oscuro) es la cantidad de melaza, de 3,5% a 6,5%. Lo más parecido sería nuestro azúcar moreno, aunque este tiene un sabor más intenso que me recuerda al regaliz y además es algo húmedo.

4.- Unrefined demerara / demerara no refinado: Es un azúcar moreno, sin refinar. Es mucho más sabroso y nutritivo que cualquier otro azúcar refinado. Tiene un color oscuro y un olor intenso que me recuerda al regaliz. No es fácil encontrarlo en España. Es el ideal para hacer la capa caramelizada de la crema quemada. Si no tienes puedes sustituirlo por azúcar moreno normal.

5.- Azúcar glas (powdered sugar, caster sugar, confectioners' sugar...): Hasta principios de 2010 hacía mi propio azúcar glas triturándolo con la Thermomix. Pero el industrial da distintos (y mejores) resultados: por una parte porque es mucho más fino que cualquiera que podamos hacer de forma casera y por otra parte porque contiene una parte de almidón. Se puede encontrar en cualquier súper el de Azucarera Española de 250 g (por aproximadamente 1,40 €) y en Makro el de 1 kg (3 €).

6.- Golden syrup / sirope dorado: Es una forma de sirope de azúcar parcialmente invertido denso y de color ámbar, hecho en el proceso de refinar jugo de azúcar de caña en azúcar, o por el tratamiento de una solución de azúcar con ácido. No cristaliza. Es utilizado en diferentes recetas de horneado y postres. Tiene una apariencia similar a la miel, y a menudo es utilizada como sustituto para la gente que no come miel. También puede ser utilizado como sustituto del sirope o jarabe de maíz.

7.- Light brown soft sugar / azúcar moreno claro: Tiene un 3,5% de melaza. Lo más parecido sería nuestro azúcar moreno.

8.- Dark brown muscovado sugar / azúcar moreno oscuro muscovado: Es un azúcar moreno no refinado con un fuerte sabor a melaza. Toma su sabor del jugo de la caña de azúcar a partir del cual se elabora. Es más pegajoso que otros azúcares morenos. Yo lo compro en Iceland cuando voy a Vera (Almería), pero ya lo venden de la marca Sosa (Home Chef).

A estos añadiría el azúcar perlado, que es el que se utiliza para los gofres y cuya receta tenéis aquí. Y el azúcar invertido que a menudo se utiliza para la elaboración de helados porque no cristaliza, y que como el azúcar perlado puede fabricarse en casa. Yo la hice hace tiempo y la he usado, con muy buen resultado, en algunos helados. El jarabe de glucosa. El sirope o jarabe de maíz /corn syrup: aquí. Y la miel de caña (melaza): aquí.

Como veis para nosotros no hay gran diferencia entre el 3, 4, 7 y 8, sólo tenemos como equivalente el azúcar moreno. Pero sin duda el 3 y el 8 tienen un sabor más intenso además de ser algo húmedos y pegajosos.

29/4/2010

Nubes o esponjas

         
Ingredientes:

1 sobre de gelatina neutra
200 g de agua
200 g de azúcar
1 cucharadita de azúcar vainillada
1 sobre de gelatina de sabor (fresa, plátano...)
Azúcar glas para rebozar












Poner en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes menos la gelatina de sabor y el azúcar vainillada y programar 5 minutos, 100 grados y velocidad 2.
Añadir el sobre de gelatina de sabor y la cucharada de azúcar vainillada y batir 10 segundos a velocidad 4.
Programar 5 minutos más a 100 grados, velocidad 2.
Dejar reposar 50 minutos y poner de nuevo en la Thermomix 9 minutos, velocidad 3 y medio sin temperatura.
Verter en moldes individuales engrasados con mantequilla y azúcar glasé. Dejar reposar toda la noche antes de desmoldar. Rebozar en azúcar glas.

Trucos / consejos / comentarios:

Si no tienes Thermomix:
Poner en un cazo el agua, la gelatina sin sabor y el azúcar y calentar. Remover constantemente hasta que hierva un poco. Añadir la gelatina de fresa y dejar hervir unos tres minutos sin dejar de remover.
Verter en un vaso de batidora, dejar reposar 50 minutos y batir a velocidad baja-media durante 9 minutos.

El resto idéntico.

Yo utilizo como moldes los de sillicona para hielo que venden en IKEA por 0,99 €/unidad. En este caso, para las cantidades indicadas en la receta, necesitarás 5 moldes.
















Están buenísimas. Mis preferidas son las de plátano.


La única pega, como con las gominolas, es que luego cuesta bastante limpiar la Thermomix / batidora.

Gominolas

         
Ingredientes:

2 sobres de gelatina neutra
200 g de agua
300 g de azúcar
1 sobre de gelatina con sabor (fresa, plátano...)









Poner en el vaso de Thermomix todos los ingredientes menos la gelatina de sabor, y programar 5 minutos, 100º grados, velocidad 2. Añadir el sobre de gelatina de sabor y batir 10 segundos en velocidad 3.
Programar 5 minutos más a 100º grados y velocidad 2.
Verter en moldes individuales engrasados con mantequilla y dejar reposar 12 horas a temperatura ambiente. Rebozar en azúcar.


Trucos / consejos / comentarios:
 
Si no tienes Thermomix:
Poner en un cazo el agua, la gelatina sin sabor y el azúcar y calentar. Remover constantemente hasta que hierva un poco. Añadir la gelatina de fresa y dejar hervir unos tres minutos sin dejar de remover.
El resto idéntico.

Yo utilizo como moldes los de sillicona para hielo que venden en IKEA por 0,99 €/unidad. En este caso, para las cantidades indicadas en la receta, necesitarás 5 moldes.

















Salen riquísimas. La única pega si las preparas con Thermomix es que luego cuesta bastante limpiarla. La próxima vez probaré a ponerla 8 minutos a velocidad 1, temperatura 100 º C con agua y una gota de detergente.

Pizza americana

        
Ingredientes:

220 g de agua tibia
1/4 taza leche en polvo desnatada
1/2 cucharadita de sal
400 g de harina de trigo
1 cucharadita de azúcar
25 g levadura fresca
2 cucharadas de aceite de oliva

Tomate natural triturado (con brocha)
Mozzarella y cheddar
Orégano y pimienta negra
1/2 bote de salsa barbacoa Hunts
Carne picada, pollo y bacon

Poner los líquidos en el vaso de la Thermomix 1 minuto, 40º C, velocidad 1, incorporar el resto de ingredientes y mezclar todo 1 minuto velocidad espiga. Sacar la masa, estirar y dejarla levar hora y media a temperatura suave.
Sacar, estirar, rellenar el borde de queso, y montar con los ingredientes (la carne picada, el pollo y el bacon fritos previamente con la salsa barbacoa).
Espolvorear por todo el borde una mezcla de perejil picado y ajo en polvo (opcional: cebolla frita picada).
Hornearla 200º unos 15 ó 20 minutos.

Trucos / consejos / comentarios:

Si no tienes Thermomix puedes mezclar los ingredientes con la batidora (a velocidad baja) o bien a mano, y amasar (cuando indica "velocidad espiga") también a mano.

Utilizamos siempre la salsa "Hunts" porque, aunque es algo cara, es inigualable. La única duda que nos surge cuando vamos a comprarla es si coger la de sabor tradicional o la de sabor a miel ("Honey"), porque ambas son deliciosas.

Esta pizza queda espectacular ¡y está de muerte!

Repostería casera, de Susaeta

       
Este libro lo compré en un puesto de libros al aire libre en Vera, a un precio fantástico. Supongo que se trataba de un producto descatalogado. Es de tapas duras y tiene fotografías de cada receta ¡algo que considero imprescindible en todo libro de cocina! además de fotografías de algunos de los pasos.



No sólo tiene recetas, sino también consejos muy útiles al comienzo del libro. Hasta ahora todas las recetas que he preparado de este libro me han salido perfectas, excepto la masa de hojaldre y el tocino de cielo, pero en estos casos creo que fue más por falta de pericia mía que porque las recetas fueran malas.

He visto que en la Casa del Libro tienen por 15 € una nueva versión:


Termómetro de azúcar

Hace unos meses compré uno bastante caro, incómodo (enorme y digital), sólo útil con enormes cantidades de líquido/jarabe y bastante delicado (se rompió en su 4º o 5º uso). E iba a volver a cometer la pardillada de comprar otro caro, en este caso de infrarrojos, cuando me enteré de que había uno digital muy barato en IKEA, así que rápidamente fui a por él.


Por 6,99 € tengo un fantástico termómetro que sirve tanto para carnes al horno, como jarabes en cazo (cualquiera que sea la cantidad), como temperatura ambiental... y que incorpora una alarma que te avisa cuando ha llegado a la temperatura que le indiques. Además también es temporizador. Increíble pero cierto.

Su única pega es que la temperatura máxima que mide es de 130 ºC, pero es suficiente para la mayoría de recetas.

Cortatartas

Hasta que descubrí este invento, cortar los bizcochos en discos para rellenar me suponía todo un reto... muchas de las veces acababa rompiéndolos y siempre me quedaba el corte bastante irregular.

Sin embargo con este artilugio los discos se cortan de forma muy sencilla, a idéntida altura (puedes regularla subiendo y bajando el "pelo" de serrar por las patas, que van troqueladas) y permite cortarlos mucho más fino que si lo hicieras a mano.

28/4/2010

Bizcocho esponjoso: Tarta de Mickey Mouse

      
Ingredientes para el bizcocho:

4 huevos
165 g de azúcar glas
150 g de harina leudante
1 cucharada de maicena
10 g de mantequilla
80 ml de agua hirviendo
El relleno que prefieras (mermelada, chocolate...)

Ingredientes para la cobertura:

Fudge de chocolate
Fondant coloreado


Precalentar el horno a 180 ºC.
Batir los huevos en un cuenco grande con varillas eléctricas hasta que queden espesos y espumosos. Añadir poco a poco el azúcar, una cucharada por vez, batiendo entre cucharada y cucharada hasta que esté bien disuelto, en total batir durante unos 10 minutos.
Tamizar la harina y la maicena juntas 3 veces. Tamizar esta mezcla sobre el huevo con azúcar, usando la mano como rastrillo (o si lo prefieres con una espátula de goma o plástico o con una cuchara metálica grande). Trabajar deprisa pero con suavidad para mezclar bien e incorporar la harina al huevo. Utilizar el canto de la mano como rascador para asegurarse de que todos los ingredientes estén combinados y no queden grumos adheridos a la mano. Verter por un lateral del cuenco el agua y la mantequilla mezcladas; con una mano, incorporarlas a la mezcla del huevo. Verter la masa en un molde de 18 cm. y en otros dos de 10 cm. de diámetro previamente engrasados, extendiéndola hasta los bordes con una espátula.
Hornear el bizcocho unos 25 minutos para el molde de 18 cm. y unos 15-20 minutos para los de 10 cm., colocándolos de forma que queden más o menos en el centro del horno. Cuando estén listos lo notarás en que se separarán ligeramente del molde. Desmoldarlos sobre una rejilla cubierta con papel de hornear (para que no le deje marca) y dejar reposar ahí hasta que se enfríen.
Una vez fríos, si se quiere rellenar, cortar con un cortatartas cada uno en dos discos y le ponerle la mermelada, chocolate o lo que se desee. Mejor no bañarlos con ningún almíbar, porque podría afectar luego a la cobertura.
Imprimir en tamaño DIN-A3 la cara que va a servir de modelo, por ejemplo esta:


Teñir el fondant en color carne y en color negro y extiéndelos. Recortar la cara del DIN-A3, ponerla sobre el fondant color carne y recortar por el contorno con un cúter. Lo mismo para ojos, nariz y boca. Extender mantequilla sobre la parte de bizcocho en que va el fondant color carne y colocar esta. Pegar sobre este fondant los ojos, la nariz y la boca utilizando para ello un pincel humedecido con agua.
Colocar las orejas en su posición (puedes ayudarte de la plantilla), recortando con un cuchillo una poco de las orejas (donde se juntan con la cabeza). Teñir el fudge de chocolate de color negro y extenderlo por la parte donde no hemos puesto pasta de azúcar (también laterales) con ayuda de una espátula pastelera.

Trucos / consejos / comentarios:

Este bizcocho es fantástico si vas a necesitar manipularlo mucho (como en este caso) sin que se desmigue y tiene la gran ventaja de que no hace "barriga" sino que queda bastante liso. Si le quedara algo, puedes rebanarla con el mismo cortatartas con el que vas a cortar en discos para rellenar. Además tiene un sabor excelente y una textura suave y esponjosa. La receta es del libro "Repostería Casera".

Como no tenía moldes de 10 cm., utilicé un aro emplatador de ese diámetro al que puse varias capas de papel albal en el fondo. Sólo tenía uno de ese tamaño así horneé la primera oreja y, una vez hecha, fría y desmoldada, horneé la segunda.

Esta tarta la preparé, junto con un bizcocho de chocolate y mascarpone, para el segundo cumpleaños de mi sobrino Pablo. Adora a Mickey Mouse y desde el momento en que la vio luchó por hincarle el diente sin esperar si quiera a que le cantáramos el "Cumpleaños Feliz".

Si os copiais en Excel la imagen de Mickey Mouse que he puesto de modelo, para que imprimirla en las medidas que he indicado, tendrías que estirarla hasta que mida: de ancho hasta la mitad de la columna N y de largo hasta casi la fila 39.

Flan de leche condensada

      
Ingredientes (para 9 raciones):

450 g de leche condensada
480 g de leche
6 huevos
(Opcional: 90 g de coco rallado)

Para caramelizar los moldes: poner 150 g de azúcar y 4 cucharadas soperas de agua en una sartén o cazo de fondo gordo, primero a fuego máximo y luego, cuando empiece a dorarse, bajarlo a fuego 7 (sobre 9) y agitar. Evitar que se queme o amargaría. Ponerlo en las flaneras por el fondo y laterales.
Precalentar el horno a 180º C, poniendo ya dentro la bandeja que vayas a utilizar para el baño maría con el agua: calcula para que una vez puestas las flaneras el agua les llegue a la mitad de la altura.
Mezclar la leche y la leche condensada (e incorpora el coco rallado). Batir los huevos con las varillas hasta que estén espumosos e incorporarlos a la mezcla anterior. Rellenar los moldes con el preparado, taparlos con papel albal e introducirlos en una bandeja con agua caliente (hasta la mitad de altura de los flanes) para hacerlos al baño maría.
Poner dentro de la bandeja que teníamos en el horno (a altura media de este) y dejar cocer 35-40 minutos o hasta que los flanes hayan cuajado (pinchar con una aguja). Dejar enfriar antes de desmoldar.
Están mejor de un día para otro. Servir a temperatura ambiente, si se quiere con algo de nata montada.


Trucos / consejos / comentarios:

Probé este flan por primera vez en el restaurante peruano "El Inti de Oro", donde lo pidió mi amigo Jesús. Yo, como buena golosa, me había pedido un suspiro de limeña, pero cuando probé su postre me gustó tanto que rápidamente busqué la receta para poder hacerlo en casa.
El coco lo pongo opcional porque hay gente a la que no le gusta. También se puede hacer la mitad con coco y la mitad sin coco (incorporándolo después de haber mezclado todos los demás ingredientes, sólo a la mitad de la preparación) y que cada cual elija el que más le gusta.
Os lo recomiendo totalmente: es fácil y rápido de hacer ¡y está riquísimo!

27/4/2010

Pastel de calabaza



Ingredientes:

Para la masa:
150 g de harina
50 g de mantequilla blanda
½ cucharadita de sal
7 cucharadas de agua fría

Para el relleno:
200 g de azúcar moreno
1/2 cucharadita de sal
2 cuharaditas de canela molida
1/2 cucharadita de jengibre
1/4 cucharadita de nuez moscada
2 huevos
500 g de calabaza hervida triturada
300 g de leche evaporada

Nata para servir

Masa: Mezclar la harina y la sal, después añadir la mantequilla y mezclarla con los dedos. Por último se añade el agua. Amasar bien, formar una bola, y con el rodillo formar un círculo con el que se forrará el molde previamente engrasado. Los bordes se hacen con la masa restante, y se hacen de un grosor algo mayor.
Relleno: Mezclar el azúcar, la sal, canela, jengibre y nuez moscada. Añadir los huevos batidos, calabaza y la leche. Verter la mezcla en el interior del molde forrado con la masa. Cocer en el horno a 225º durante 15 minutos y después a 175º durante 40 ó 50 minutos. Sabremos que está listo cuando, al clavar la hoja de un cuchillo liso en el centro del pastel, salga limpio. Dejarlo enfriar y servirlo con nata montada.

26/4/2010

Tarta de queso y caramelo

        
Ingredientes:

Para el pastel de queso:
500 g de queso Philadelphia
450 g de leche condensada
200 ml. de nata líquida
5 huevos            

Para la masa tipo pan:
90 g de harina
90 g de mantequilla
3 huevos
1/2 cucharadita de levadura



Caramelizar el molde y engrasar los laterales.
Para realizar la masa tipo pan, batir a mano los huevos con la mantequilla. Añadir tamizada la harina mezclada con la levadura, ponerlo en el molde y reservar.
Mezclar en un cuenco todos los ingredientes para el pastel de queso y batir con la batidora hasta formar una mezcla suave, sin grumos. Incorporar con cuidado al molde y taparlo con papel aluminio.
Hornear al baño maría a 180º durante 1 hora aproximadamente o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

Trucos / consejos / comentarios:

Esta receta es del blog de Nutella. Sale perfecta, riquísima y es muy sencilla de preparar.

Bollos suizos

       
Ingredientes:

200 g de leche
30 g de agua
20 g de agua de azahar
120 g de azúcar
40 g de miel
100 g de mantequilla
40 g de levadura fresca
500 g de harina de fuerza
1/2 cucharadita de sal
1 huevo batido para pintar
Azúcar humedecida con unas gotas de agua de azahar




Poner en el vaso de la Thermomix la leche, el agua, el agua de azahar, el azúcar, la miel y la mantequilla y programar 2 min. 37º, vel 1.
Añadir la levadura, la sal y la mitad de la harina y mezclar 15 segundos vel.6.
Añadir el resto de la harina y programar 3 minutos vel. espiga..
Con las manos ligeramente enharinadas, estirar la masa en un cilindro de unos 70 cm de largo y cortar aproximadamente cada 5 cm (las porciones deben pesar unos 75 g). Hacer con ellas unos bollos redondos o alargados y colocarlos en la bandeja con papel de horno en la base. Salen unas 14 unidades: poner 7 por bandeja bien separados, pues crecen mucho.
Hacerles un corte longitudinal, pintarlos con huevo batido y dejarlos reposar hasta que doblen su volumen (entre 1:30 y 2 horas, dependiendo de la temperatura). Ponerles en los cortes pegotes del azúcar humedecida y meterlos al horno (previamente calentado), en la parte media a 180° durante 16 minutos.



Trucos / consejos / comentarios:
 
Si no tienes Thermomix, no hay problema. Únicamente tendrás que mezclar los ingredientes con batidora o a mano y amasar manualmente. A mí la verdad es que se me da fatal amasar, así que siempre que tengo que hacerlo, echo mano de la Thermomix (vel. espiga).

Lo que más me cuesta en esta receta es que los bollos queden con la superficie lisa, sin arruguitas y grietas. He tratado de alisarla con un pincel humedecido en agua pero entonces la superficie se vuelve muy pringosa y queda la marca de cualquier cosa que la roce. Finalmente lo que hago es amasarla de tal forma que las arrugas y pliegues queden en la parte que pongo boca abajo, sobre la bandeja del horno y, en cualquier caso, al hornear se disimula bastante, como podéis ver en las fotos.

Por lo demás es una receta sencillísima con un resultado extraordinario. Los bollos se mantienen riquísimos y tiernos durante días.

Harinas y sémolas

        
Aún recuerdo cómo me quedé la primera vez que leí en una receta “harina leudante” y cómo tuve que buscar en Google qué era la “harina de fuerza”. Aquí van los principales tipos de harina que utilizo en mis recetas y que siempre tengo en mi despensa:

Harina normal Gallo:

Es la que utilizo siempre que en la receta no se especifica que se trata de una harina especial.

¿Por qué marca Gallo y por qué la normal y no la de repostería? En una revista de la OCU publicaron un comparativo de harinas que hicieron preparando un mismo bizcocho con diferentes tipos y marcas. Y esta resultó la mejor. Así que desde entonces es la que utilizo y me va muy bien con ella.

Harina de fuerza:

Es la que se utiliza normalmente para bollería y panes, y también las pizzas quedan mejor con esta harina.

Al principio la compraba en la pastelería del pueblo en el que vivo, cuyo dueño me la vendía de mala gana… hasta que la encontré en Carrefour, de la marca Harimsa. Es estupenda, mejor que la que la de la pastelería que tenía un sabor (e incluso olor) fuerte y ácido.

Harina leudante:

“Leudante” significa que leuda, que fermenta con la levadura. Es una harina que lleva ya la levadura incorporada y se utiliza sobre todo para bizcochos.

La comercializa también Harimsa con el nombre “Bizcochona” y la encontraréis en casi cualquier supermercado, como Mercadona o Carrefour.

Harina de arroz:

La venden en herbolarios. Yo compro el de marca Santiveri, de 250 g.

Sémola de tripo para migas:

En Madrid aún no la he encontrado, pese a que por teléfono en Aragonesa me indican que deberían tenerla en cualquier supermercado Mercadona, de modo que cada vez que voy por Almería paso me hago con todos los paquetes que puedo (en Mercadona). A veces los tienen de marca Nomen y a veces de Aragonesa. Tanto una como otra van fenomenal. Basta con seguir las indicaciones del paquete, sencillísimas, para tener listas unas deliciosas migas de harina, típicas de Andalucía.

Harina de almendras: Que no es lo mismo que la almendra molida que tienen en muchos súper, sino más fina (y aún así conviene tamizarla antes de usarla). Es difícil de encontrar en España, pero por suerte la tienen en El Dúo Harinero en paquetes de 1 kg por 4,88 €. Se utiliza por ejemplo para hacer macarons.

23/4/2010

After eight y corazones de fresa

       
Ingredientes:

340 g azúcar glas (comprada)
160 g nata o leche (opcional)
10 g glicerina
3 cucharaditas de esencia de fresa o 2,5 de menta
Colorante alimentario rojo o verde
200 g aprox. adicionales de azúcar glas
500 g de chocolate negro de cobertura, troceado


Mezclar el azúcar, la nata o leche, la glucosa y la glicerina en una cacerola mediana de fondo pesado. Calentarlo a fuego medio (yo lo pongo al 6 ó 6,5 en mi vitro, que tiene un máximo de 9) removiendo de vez en cuando. Llevarlo a ebullición, bajar el fuego (a 4,5) y dejarlo hervir sin remover hasta que, con ayuda de un termómetro de azúcar, veamos que alcanza una temperatura de 115 º C (unos 15 minutos). Retirar la cacerola del fuego de inmediato, añadir el aroma y el colorante, verter la mezcla en una jarra de cristal y batir hasta que se vaya aclarando el color y la mezcla se espese ligeramente.
Dejar enfriar un poco (lo justo para no quemarnos), volcar sobre una superficie espolvoreada de azúcar glas e ir incorporando los 200 g adicionales durante unos dos minutos. Si fuera necesario, añadir más: no debe quedar pegajoso. Poner la masa, en forma de bola aplastada, entre dos papeles de hornear, colocarlo en una bandeja de horno (para que mantenga la forma plana) y dejar reposar en el congelador unos 15 minutos para que se endurezcan. Amasar con ayuda de un rodillo hasta que tenga un grosor de 0,6 cm. Yo utilicé cortapastas de corazón de 4 cm para los de fresa y círculos de 4,5 cm para los After Eight (salen unas 30-40 unidades). Dejarlos de nuevo en una bandeja de horno en el congelador, esta vez mínimo un par de horas para que mantengan la forma cuando los bañemos en el chocolate caliente.
Calentar el chocolate al baño maría y bañar los círculos recién sacados del congelador rápidamente (si no, se ablandan y pierden la forma) y e ir colocándolos en una bandeja de horno recubierta con papel albal o de hornear. Dejarlos enfriar en la nevera hasta que el chocolate endurezca.
Se conservan en un recipiente hermético en lugar fresco y alejado de la luz hasta 2 semanas.


Trucos / consejos / comentarios:

El aroma de fresa tiene un color rojo intenso, por lo que en ese caso se podría prescindir del colorante.

Lo que más difícil me resulta en esta receta es bañar las piezas en el chocolate: se me escurren, queda algún trozo sin bañar, los tengo demasiado tiempo y al calentarse empiezan a perder la forma... Supongo que será cuestión de practicar. Pero para facilitarlo al máximo es conveniente utilizar un buen chocolate que quede muy fluído al fundirse. El que más me gusta, tanto por su calidad como por su sabor, es el de Valor negro en gotas.